miércoles, 14 de septiembre de 2016

MOMENTO UNO



HABLEMOS DE ÉTICA

En nuestra cultura y durante los primeros años de vida nos acercamos por primera vez al concepto de la ética en las escuelas y colegios, ya que es el nombre que recibe una de las materias que vemos: ética y valores. En ella se nos enseñan una serie de valores como la solidaridad, tolerancia, responsabilidad, respeto  etc. Los cuales si hacemos parte de nuestra conducta podremos convivir mejor con los grupos a los que pertenecemos, más tarde nos “enseñan” valores de otro tipo que podremos llamar morales tales como la justica, la igualdad ,así como conductas morales que son aceptadas socialmente. Siempre vemos dicha materia como algo no muy compleja por así decirlo ya que definir en qué consisten todos esos valores  es fácil e identificar acciones que conlleven su aplicación también.


Sin embargo hablando de Colombia la realidad más cercana que tenemos, crecemos sin aprender realmente  muchos de éstos valores ya que en realidad no nos fueron enseñados, solo se nos dijeron palabras cuando nuestros maestros, las personas de nuestro entorno y muchos de nuestros padres tienen conductas que no incluyen precisamente la aplicación de éstas conductas, y como aprendemos del ejemplo y no de las bonitas palabras que se nos dicen nuestra conducta algunas veces no es coherente con la educación en valores que se nos ha impartido. 


Incluso más tarde cuando recibimos educación superior se nos educa en ética, en mi experiencia personal cuando estudie para ser maestra creo que mis profesores me enseñaron mediante su ejemplo que valores como la responsabilidad, la honestidad, la disciplina valían la pena que el esfuerzo tenía sus buenos frutos y así me pareció por muchos años de mi vida, sin embargo algún tiempo después , estudie una tecnología en estética y tuve que escuchar horrorizada en varias clases que el mejor estudiante y el que hacia las cosas bien y a tiempo seguramente sería un fracasado en su vida profesional, ésta catedra era la que se nos enseñaba, que no era importante estudiar demasiado porque nada de lo que nos enseñaban haya iba a servir en el medio laborar ya que los empleadores tenían otras técnicas y simplemente, por ese motivo no importaba, vi además como muchas de mis compañeras que no hacían trabajos o que realizaban una práctica mediocre se graduaban junto con migo que no solo era buena para la teoría por que estudiaba , analizaba y pensaba mucho al respecto y obtenía buenas notas además hice una excelente practica con resultados muy buenos. En ese entonces me preguntaba dónde estaba la justicia, eso de que cada uno reciba lo que le corresponde. Acaso me esforcé demasiado y no debí hacerlo.  Creo firmemente que los empleadores quieren o deberían querer personas responsables, comprometidas y que hagan su trabajo lo mejor posible. Aunque se que eso no aplica a todos los casos como lo veremos en un ejemplo que daré a conocer más adelante.


De hecho crecemos en una cultura en la que muchas personas creen que se es vivo o se es bobo, a papaya puesta papaya partida y cosas como éstas, lo cual es algo entristecedor desde mi punto de vista, personalmente en cuanto a mi formación moral y mediante el ejemplo se me inculcaron comportamientos que van más en armonía con ese ideal que tiene la ética frente a  la actuación de los seres humanos en el mundo que hace que hace que todo funcione de forma armónica, sin embargo muchas veces en la vida me he visto más castigada que premiada, más criticada que valorada. Se me ha reprochado muchas veces por ser puntual, hacer las cosas a tiempo, hacerlas de la mejor manera, por ser honesta y he escuchado de un amigo que me comenta que en su trabajo el jefe lo critica continuamente por hacer las cosas con anticipación asegurando que en Latinoamérica todo se hace a última hora. Una vez hice mercado y la cuenta daba$ 430.000 cancelé con mi tarjeta débito y cuando llegue a casa me di cuenta que la cajera me cobró $ 43.000 en lugar de $ 430.000, inmediatamente regrese al supermercado para que me cobraran el resto, lo vi como algo normal, es lo que había que hacer, pero una señora que estaba cerca de mi dijo algo como que idiota, ahí me di cuenta que para muchas personas esa conducta no erra valorada de forma positiva. No represento para mi ni debería representar para nadie un dilema moral o algo por el estilo, para mi era evidente que si no me devuelvo hubiera robado y rechazo completamente esa conducta, haría que me sintiera mal con migo misma, además las consecuencias de mis actos para la cajera hubieran sido devastadoras, a ella le hubiera tocado pagar con su sueldo, por eso la decisión fue automática porque me apropie de valores como la honestidad. Con éste ejemplo no quiero decir que soy alguien perfecto moralmente, claro que no también he cometido múltiples equivocaciones a lo largo de mi vida en lo que a moral concierne. Solo es un ejemplo de como las cosas que se aprenden se aplican sin pensar si quiera.



Con todo lo anterior si hablamos de ética como algo que es inherente al ser humano en cuanto a su comportamiento cotidiano la manera como se relaciona con el mundo lo cual conforma una moral que ha sido adquirida mediante la herencia social de su propia cultura, diría yo que en nuestra cultura hay mucho por que trabajar y muchas cosas que cambiar, tenemos un conocimiento con respecto a los valores que existen y las normas morales existente y de que se tratan , peo en la práctica no logramos hacerlos parte de nosotros. Vivimos predicando bastante y haciendo nada o a medias.
Quisiera hablar de algo que llamo mi atención  en  los videos de la conferencia de Adela Cortina realizada en 2014 sobre su obra ¿para qué sirven realmente la ética ? Alguien hizo una pregunta en la que expresaba si era posible que las personas por falta de conocimiento de lo que es bueno y lo que no pudieran incurrir en conductas de vida a morales por así decirlo. La autora responde que no, ya que estamos en la era de las comunicaciones. Personalmente difiero de esta respuesta, pues infortunadamente en muchos lugares del mundo incluyendo Colombia hay grupos sociales marginados de la sociedad a donde ni siquiera la educación llega, donde las personas crecen pensando que robar, mentir, hasta matar etc., constituye una forma normal de desarrollar una vida. Ysi, por éste motivo son grupos marginados pero realmente pienso que dichas personas no han conocido en sus desarrollo de vida lo que es el bien y aquellas virtudes de las que deberían apropiaren para llegar a consolidarse como personas que hacen parte de una sociedad, que son productivas para ellos y para los otros. Claro está muchos de ellos llegan a hacerlo llegan a modificar esa parte de su ser, pero la mayoría no.



En éste orden de ideas vivimos en un mundo en el que quienes hemos tenido más cercanía con el conocimiento de esos valores y normas morales que nos ayudan a direccionar nuestro comportamiento hacia lo constructivo, seamos quienes tenemos el deber de ejercer una influencia en este mundo comenzando desde lo más próximo, desde cada rol que ocupamos como personas, desde la apropiación que debemos hacer de dichos valores y conductas. Tenemos la responsabilidad de educar mediante el ejemplo a nuestros hijos o si no tenemos hijos a los más pequeños que nos rodean, sean sobrino , vecinos  e incluso servir de parámetro para personas que aunque sean ya mayores no hayan reflexionado lo suficiente sobre el papel de la ética en la vida personal y comunitaria. Es importante como dijo la autora Adela Cortina reducir la brecha que existe entre lo que somos y lo que queremos ser. Menos charla y más acciones diría yo. Las cosas se construyen y se logran poco a poco pero hay que empezar, aunque el proceso sea lento debemos tratar de llegar a un mejor punto de donde nos encontramos.


Es un compromiso que debemos establecer con la sociedad incluso desde el momento que decidimos lo que queremos hacer con nuestras vidas, en esto me hizo pensar el quinto video sobre ética y ejercicio profesional, teniendo en cuenta que la motivación de esa decisión sea la moralmente correcta desde mi punto de vista. Me refiero a que  infortunadamente muchas personas deciden estudiar y ejercer una profesión con la motivación del lucro, porque en eso pagan bien, o con la finalidad de un lucro a costillas del empobrecimiento de otros, como es el caso de muchos políticos, quieren dedicar su vida a esa tarea para tener acceso a recursos públicos destinados para la comunidad y así poder re direccionar dichos recursos para ellos mismos. Otro ejemplo de esto lo obtengo de una persona cercana a mí, miembro de la policía nacional de Colombia involucrado en la autoría de los libros de ética de dicha institución, quien  alguna vez me comento que bastantes aspirantes a ser policías tenían como principal motivación llegar a ejercer ésta profesión para poder chantajear a los infractores de por ejemplo normas de tránsito y de esta manera llegar hacer buen dinero de forma fácil, sin tener en cuenta como esto puede llegar a poner en peligro la vida del infractor y de otras personas en algunos casos, y muchas otras consecuencias que se derivan de esa forma de actuar en su trabajo.


Por qué todas las personas no escogen su profesión y oficio de acuerdo primero a sus habilidades y segundo a lo que realmente les guste. Lo cual  conlleva a que pueda la persona aplicar su profesión de la mejor manera posible derivando en varias implicaciones como  el cumplir a cabalidad con sus responsabilidades y objetivos del rol profesional, afectando así de forma positiva la vida de otras personas ,determinados grupos y depende del caso a la sociedad y el mundo y además va a desarrollar un proyecto de vida  más feliz .Lo que se hace con amor se hace bien y si encaramos este rol que tenemos en nuestra sociedad de la mejor manera lograremos aportar a la misma logrando trasformaciones importantes.


Es indispensable apropiarnos de valores como la igualdad y apropiarnos quiere decir que seamos gestores de ello, que dejemos de ser indiferentes frente a los problemas de otros y comprendamos que hacemos parte de esos otros, en la medida que seamos conscientes de ello y actuemos al respecto podremos llegar a trasformar nuestro entorno.



Seguramente lo anterior solo se logra si llegamos a ver el papel de la ética en el funcionamiento del mundo,reconocer que entre más nos tratemos de apegar a las normas morales existentes y que hemos aceptado como buenas y a la aplicación y valoración positiva de gran número de valores de diferente orden como lo son los morales, el mundo empezará a ser más armónico. Y que de hecho si nos encontramos con la resistencia de nuestro grupo más próximo, tal vez  la familia, la comunidad, el grupo de trabajo, lo veamos como una oportunidad para ser gestores de cambio dentro de esos grupos.


Es relevante tener en cuenta a la ética y la moral en la toma de decisiones y en cada una de nuestras acciones  frente a problemáticas cotidianas, que las motivaciones sean las correctas, pensar en las consecuencias que para nosotros  mismos o para otros tienen nuestra forma de actuar , tener claridad con respecto al  objetivo que tienen dichas acciones . Tomar más en serio a la ética, ya que constituye una herramienta para mejorar el mundo.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Reflexión Crítica - ¿Para qué sirve realmente la ética?



Adela Cortina filosofa española da una conferencia en 2014 basándose en el libro de su autoría ¿Para qué sirve realmente la Ética?, mediante la cual presenta el contenido de dicha obra  frente a una audiencia interesada en el tema de la ética y la moral dentro de diferentes ámbitos y contextos de la vida del ser humano. Su exposición pretende responder a la pregunta que es título del libro, llevándonos a la reflexión a través de diferentes conceptos de carácter ético, así como de diversos campos de trabajo y roles que como personas asumimos a diario.

Es interesante como la autora define el concepto de ética como una equivalencia al carácter inherente de cada ser humano(basándose  en el significado etimológico de la palabra), cuyo contenido moral es lo que constituye una predisposición por parte de cada uno a formarse como una persona virtuosa, que hace lo correcto o una persona que no lo es, dicho contenido viene del entorno. Y resalta por tanto la responsabilidad de los adultos en la formación adecuada de esos contenidos en niños y jóvenes, ya que se educa mediante el actuar, no mediante las palabras. Lo cual conlleva a pensar en la gran brecha que existe entre lo que queremos ser éticamente hablando y lo que realmente somos.

La autora hace referencia en este punto a varias características del ser humano desde la perspectiva de la biología y la ciencia que infieren directamente con nuestro comportamiento ético. Se habla de un gen que los científicos denominan gen del egoísmo que hace que por naturaleza las personas seamos egoístas, convirtiendo en algo irrelevante las consecuencias que tiene nuestras decisiones en otros, y por otro lado habla del altruismo genético que no es más que el impulso natural que sentimos por la protección de nuestros seres queridos, el cual no sentimos necesariamente por las personas que no son de nuestra familia. Ésta concepción nos hace creer que en el mundo actual no damos o hacemos actos desinteresados por personas a menos que estemos esperando algo a cambio de forma directa o indirecta, ya sea de la misma persona o de otra allegada a ésta. Dicha cultura de reciprocidad hace que personas que no tienen nada que ofrecer queden excluidas, discriminadas y desamparadas. Adela Cortina menciona un término de su invención que  denomina aporofobia, que hace referencia a la fobia q tenemos por las personas que no tienen  recursos económicos y de la cual afirma sufrimos todos los seres humanos en alguna medida. Además nos habla respecto al falso concepto de individualidad debido a que los seres humanos nos identificamos como personas y esto conlleva  a que exista un vínculo natural entre nosotros. Dicho vinculo tiene que ver con el hecho de que somos seres que nos ayudamos entre nosotros y eso constituye  una ventaja para la conservación de cualquier especia debido a que es mejor la colaboración mutua que el conflicto y el egoísmo, para lograr objetivos necesitamos la ayuda de otros. Hace énfasis en construir lo que ella llama capital social que no es más que generar aceptación y no rechazo en otros seres humanos, que de ésta manera estarán allí si los necesitamos.

Mediante los anteriores elementos Adela nos lleva a pensar en la posibilidad de establecer unos parámetros globales de lo moralmente aceptable independientemente de la cultura de un lugar específico, haciendo una comparación con los derechos humano que se deben respetar en todo el mundo sin importar la cultura del lugar. Si en todo el mundo se sabe por ejemplo que matar es malo, por qué no se podrían adoptar unas propuestas morales universales. Ella opina que es algo factible y necesario. 

También nos conduce a reflexionar respecto a que en la medida en que seamos virtuosos como personas lograremos ser felices, infortunadamente la sociedad en torno a lo que es la ética esta desmoralizada, pues ya vemos normales comportamientos anti éticos que afectan a todos, como lo es la corrupción (si el dinero fuera a donde tiene que ir no habrían tantos problemas de pobreza por ejemplo, lo cual constituye el origen de muchas otras problemáticas sociales) como algo normal frente a lo que no sabemos qué hacer, o simplemente no nos interesa como si se tratara de algo que no nos toca. Y la actitud nepotista que se refiere a solo ser altruistas con las personas que queremos o que nos pueden dar algo a cambio. Frente a lo anterior nos debemos cuestionar: ¿Qué es lo que queremos ser? ¿Podemos ir más allá del nepotismo y de nuestra biología? ¿Podemos ir más allá de esperar que lo que hacemos por otros sea regresado de alguna manera? ¿Podemos en nuestra profesión o campo de acción identificar el objetivo que tiene la misma y cumplirlo? ¿Podemos reducir esa brecha que existe entre eso que queremos ser y lo que somos? 

La invitación de la autora es a poner la moral en alto, a trabajar por lograrlo, por reconocer que todos los seres humanos tenemos una relación y que no solo debemos sentir empatía frente al sufrimiento o logros de otros, también debemos formarnos el deber moral de tomar acciones para ayudar, que realmente sintamos que si otra persona no es feliz nosotros tampoco podamos serlo, a lo cual Adela Cortina llamó; sentidos de compasión y de justicia, los cuales deben ser desarrollado desde la educación. Además aquí viene un punto fundamental en cuanto a la utilidad de la ética, si cada persona en su profesión cumple con los objetivos de la misma ‘esto influye directamente en la vida de otras personas y por ende en el mejoramiento de la sociedad. Ella da varios ejemplos entre ellos el de los políticos los cuales tiene  una ética de responsabilidad, en la cual deben tener en cuenta las acciones y sus consecuencias para tomar decisiones; sí el político cumple con su función que es defender el bien común, su actuar afectará de manera positiva a muchas personas, sí el empresario cumple con su objetivo que es proporcionar empleos de igual forma repercute en la vida de seres humanos, lo cual aplica a todos los campos de acción. Concluyendo así que es para lograr una mejor sociedad que es útil la ética, desde un proyecto de vida feliz que tenga en cuenta a todos los seres humanos. 

Nos compete a todos los miembros de una sociedad pensar en lo anterior. Es importante para nosotros como personas fortalecer las virtudes dentro de los diferentes roles que tenemos en nuestra vida, como padres y maestros educamos con el ejemplo, como miembros de una sociedad debemos preocuparnos y actuar en torno al bienestar de todos sus miembros sin el interés de recibir algo a cambio más que el aporte que nuestra acción nos da a nosotros como persona, como profesional o futuro profesional simplemente tenemos la responsabilidad de cumplir con los propósitos de las respectivas profesión y que de ésta forma las consecuencias de nuestras decisiones sean favorables para otros seres humanos. Sabemos que es difícil debido a la desmoralización en la que estamos mencionada por Cortina, y porque la realidad nos muestra la falta de ética y lo que eso le ha hecho a la sociedad. Nos preguntamos entonces  qué podemos hacer, tal vez empezar por nosotros mismos y no solo aceptar que las cosas son así o que nuestra naturaleza es de cierto modo, ya que tenemos la capacidad para analizar, reflexionar y tomar decisiones , podemos lograr trasformar nuestro entorno. Pensar en que cuestionamos muchas cosas por ejemplo la práctica política pero no hacemos realmente nada para que eso cambie, exigimos que se use la ética en la política democrática para una sociedad más igualitaria y funcional, pero no tenemos nosotros mismos las actitudes que conllevan a predisponernos en acciones virtuosas que conduzcan a fortalecer una cultura con una mayor moral y uso de la ética como recurso.

Referencias:

Conferencia de Adela Cortina sobre su libro ¿Para qué sirve realmente la ética?